miércoles, 4 de diciembre de 2019

Maiden Voyage: Third Class (Español) - Juan Francisco Pereira

MAIDEN VOYAGE: THIRD CLASS


Si no fuera porque eran tan sólo una joven pareja dentro de una minoría de italo-hablantes rodeados por un ambiente mayoritariamente anglo-parlante, se podría decir que la experiencia hasta el momento había sido inmejorable. El bullicio de las cocinas trabajando tres veces al día con precisión británica en un ambiente prácticamente hermético con tintes claustrofóbicos no les molestaba tanto como el menú que les servían. 
"¿Y ésto vale cuatrocientos dólares americanos?" - se preguntaban, entre risas.
Ninguna persona que haya tenido el lujo de cenar en Nápoles o en Roma pondría jamás en duda el hecho de que el paladar de un italiano y su esposa debería parecerle bastante exigente a cualquier irlandés o sueco sentado en la misma sala-comedor, como si se tratase de una suerte de convención internacional de personas procedentes de países en condiciones económicas deplorables que buscaban una vida mejor. Pasara lo que pasara, casi todos tenían el pecho abierto ante una misma realidad: marcharse sin mirar atrás.
Más tarde, luego de un pequeño paseo recreacional y de vuelta a su suite, que era la pieza más lujosa y pequeña de acero con la que podrían haber soñado nunca, Clara Morricone, mecanógrafa, y su prometido, Giorgio "Gigi" Ferrau, jornalero con carnet para conducir, un lujo en aquella época, aunque merezca la pena aclarar que su camión no era suyo, sino de el dueño de la empresa para la que trabajaba. Cansados de ser pisoteados por sus respectivos jefes, y tras obtener la bendición de los venerables vecinos más ancianos ancianos de Bagheria, la pareja había decidido emigrar. Suerte que tuvieran el dinero suficiente para pagar dos pasajes de tercera clase, porque en vez de dos, migraban tres: la muchacha estaba embarazada desde principios de abril. ¿Un escándalo? Nadie podría afirmarlo. Si de verdad la nave era tan rápida como presumía su dueño, entonces no habría el mayor inconveniente. Ninguno de los dos estaría solo, pasara lo que pasara: ella tenía parientes en Hellskitchen entre los que destacaba su hermana mayor, y él, numerosos primos en Brooklyn.

La voz del joven resonaba entre las cuatro paredes de su residencia temporal, situada en el estribor del palacio flotante, a pocos metros de distancia de la caldera número 6.

"Parece que fue ayer cuando nos conocimos, y sin embargo siento como si cada día te fuese descubriendo, como si cada vez que hablásemos aprendiese más de tí, y en lugar de conocerte más me diese cuenta de que en realidad sigues siendo un misterio para mí, Clara, un misterio que amo desentrañar cada día de mi vida."

Ella se burló de sus palabras, y le llamó "idiota", con un tono dulce, claro.

"No puedo esperar a llegar a Nueva York. Ver el sol, caminar contigo por las calles de la ciudad. Ver a mis primos... y a tu familia, claro. No puedo esperar a casarme contigo y bautizar al niño, vestidos de gala."

La muchacha, contrariada, le preguntó, sonriendo:

"¿Qué te hace asumir que será un varón?"

Y Gigi le contestó:

"La forma en la que golpea las paredes de tu vientre... es un varón. Lo sé."

Ella volvió a sonreír, y le dijo:

"Mi madre siempre me decía que cuando estaba embarazada de mí pensaba que sería un niño por la forma en la que me revolvía. Ninguno de mis hermanos le robó tantas noches el sueño como lo hice yo."

"Entonces -señaló él- no me sorprende, pues, que me haya prendado de tí en semejante forma; si como creo entenderte, lo hago ciertamente, no veo cómo pudiese convencerte para cruzar el océano... yo (...) sólo lamento no haber podido conseguir algo mejor que ésto para tí."

Ella sonrió una última vez mientras él buscaba el cobijo de su pecho, deslizándose cuatelosamente para no aplastarla con su peso, abrigando su cuerpo con sus brazos, besándola tiernamente.

***

El timón vibraba entre las manos del oficial Robert Hichens pero la sacudida no se sintió tan fuertemente en las cubiertas superiores. Ninguna persona se dió cuenta de lo que estaba ocurriendo.
El sonido del agua helada a -2º C lamiendo la piel de la caldera número seis provocó un sonido espantoso que destrozó sus oídos. 
Su habitación fue sacudida con enorme violencia mientras se preparaban para dormir; una cadena de errores humanos impulsados por la vanidad había resultado en un tajo de noventa y un metros en la eslora del barco. El diferencial de presión entre el agua negra que entraba a razón de más de mil toneladas cúbicas por minuto, empujando el aire hacia arriba sepultó en pocos minutos su paraíso.

jueves, 22 de agosto de 2019

Cursed Cats Mk.I



Marble, white ash wood, iron fittings, hard-to-handle knobs
Building the palace is pointless if you don't come across its main entrance door 

I've feasted on the table of the gods, and I've shared their meals and icor;I gazed, and they asked how did I dare to smile so nasty at their golden-glaring faces,so I answered: he who knows his time is over finds much joy by gathering with the ever-lasting ones as they see men come and go due to aging, no one of them has ever dared to smile back at thee, but the moment I became self-aware of my insignificance I just couldn't help to laugh
I've been told I need a golden coin to bribe the dark and lanky boatman, for all it takes to be cast on better waters is a small piece of gold, I'd rather spin forever in the whirlpool of the poor men who couldn't pay for the trip

November 1942: "Sophie, my darling, Oberstführer Preßleir's plan includes a very hazardous quest that I might not survive to. My father's manor and everything within his walls is now all yours. I beg you take my ashes down to Ausburg if I don't make it."


May 1943: "Darling, my rose, remember that promise I made to you when we were twenty-three years old? The Maybach's keys are hidden on top of that old wall clock, yeah, the one with the golden needles just left from the wine collection from 1872 we saved for our third anniversary. Our men's morale is high, but the enemy doesn't fail on his constant attempt to storm us all."


January 1944: "I was just shot the other night, but managed to rescue four of my fellows' lives. The saber of my great-uncle rests on top of that old Vermund's paint. It would be wise for you to take it with you to the officer Oppland."


May 1944: "Our fight is finally over, we have lost it all, and even though I've been wounded in the body and mind alike, it all would be far easier to assimilate if it wasn't because I've been told they saw our former postman driving my Maybach down to my father's manor in Bavaria with you drunk and waving my great-uncle's saber celebrating the end of the war" 


Vincent's mother was not willing to send his trouble-making son to the judo class, for she considered them to be too violent, so as the boy would end up being more dangerous than he already was, but the father convinced her, saying: "Well, darling, it's either judo classes or homemade drumming jams" Yeah, that anger had to go one or another way
Never before a man on an all-white gi has hammered a seven-piece set like that

Father Brabeck, I beg you pardon my thirst, for I've got this thing for hydration you call a vice, 's not my right to express condemn and ignite the embers of your anger if I dare to gently ask for more sugar in return to calm down my need? 


Remember that time when we waked up naked and afraid, you felt shame, oh Baby, you hid the beauty of your curvy body with scarlet rags, for you felt the offense of the skin being witnessed by the furious eyes of the high one, there came the she-bear, lady of the forest, and so I knew it was a place called Paradise

I've had a lusty desire for justice, I've wanted to die cast a statue of the healer of the masses on solid bronze, might as well have just skipped the moment when they came at night and cut off one large piece to forge a cannon out of his left leg 


Asking for instant love may be too much for a man this ugly, I just wanted someone to at least understand me

There are no more people who consider me to be a genius than those who think I'm stupid, but trying to convince both groups and set a balance seems to be a quite hard task


How many doors are left on the way I've walked on since the beginning of all times that could I knock to so as to find some love inside?


I've got to reach the uttermost glorious moments ever recorded when the toad mocked the flight of the hawk, for the latter couldn't swim and his shadow didn't go beyond the top of the swamp where the first had its lair

I'll drink the tears on your glass

I'll read what no one else ever will, the book of your miseries,
I'll share your pain and soften the venom in your cocktail
I'll hold your hands and hug you from behind before the bullet leaves the barrel, aiming for your head
I'll die sixty-eight times in a row so as to meet you at the record mark

sábado, 27 de julio de 2019

Non-required answers for unsolicited questions

Georgia is the closest text font to what some magazines like "Reader's Digest" used as back as the 50s. It's fucking awesome.

domingo, 28 de octubre de 2018

¿Quién habría de ser procesado? Fragmento del Libro "Delfín Alonso"


Lo que en resumen significa que Casildo, de alguna forma u otra, conocía a quien sería su verdugo, y no sólo que se defendía, si no que acusaba a éste de ser acomplejado converso, a tal punto que llegara a ocupar un puesto en el cuerpo creado expresamente para purgar a los miembros de su propia raza para desde allí perseguir a los que no se subyugaban como él. Note Vuestra Merced la extrema ironía que aquello, de ser verdad, fuese el caso.

A propósito de esto me llega a la mente un acertijo con moraleja que me contó nada más y nada menos que un antiguo inquisidor años más tarde.
Pongamos el caso de dos hombres con vidas harto distintas en lo relativo a la fe. El primero es muy casto, paga su diezmo siempre y no se salta una misa. Siempre que comete o cree haber cometido pecado, acude de inmediato a la Capilla y da noticia de su falta, en aras de ser perdonado. No lleva joya alguna en el cuerpo, todo lo contrario; sólamente una humilde cruz de madera que lleva al cuello adorna su vestimenta.
El segundo hombre es iracundo, gusta de la caza, vive alejado del resto y de modo autosuficiente con tres hijos varones a las afueras del poblado. A diferencia del primero, va pocas veces a misa, rara vez se confiesa, y a veces falla en el diezmo. Ambos hombres, por motivos irrelevantes, son acusados de criptojudíos, o lo que es lo mismo, practicar su fe original pasando por alto la nueva habiéndose convertido.
El primero se muestra altamente nervioso ante dicha acusación, a tal punto que poco salva del llanto, y acude rápidamente a su servicio religioso para que interceda por él.
El segundo hombre, al ser acusado, se muestra absolutamente tranquilo, y de hecho en el momento en el que van a por él, hace el amago de llamar a sus tres hijos y batirse a tiros con los inquisidores, caso fuere quisieran éstos llevárselo por las malas en contra de su voluntad.
Ambos juicios se suspenden, y por alguna razón, los dos hombres se encuentran finalmente una mañana de domingo en la misma misa, en el mismo templo. A la salida, sólo uno de ellos es prendido por sorpresa, llevado a juicio y procesado. ¿Cuál de los dos cree Vuestra Merced que es el culpado?
La respuesta es que no hay respuesta por muy claro que parezca, ya que nunca se dió el caso. Dicho acertijo se hacía, de hecho, para comprobar la fe del que era cuestionado una vez éste contestara. Para algunos el primero tenía miedo de ser descubierto, revelando así su engaño, mientras que el segundo estaba muy seguro de su hidalguía; no obstante, el primero servía bien a su catecismo, mientras que el segundo llevaba una vida poco leal a la Iglesia, de manera que resulta cuanto menos difícil resolver cuál de los dos representaba una baja más o menos cara con respecto a esta su capilla, a la alcaldía o al que estuviere al cargo de inquirir, respectivamente.
Éstas historias yo conociera años luego del juicio que se veía inmediato. Casildo, cuyo apellido, por una promesa que le hice, no revelaré jamás, fue prendido y encarcelado temporalmente en la prisión de Navaleja la Menor, perteneciente a Cijara la Siberia Norte Extremeña.



¡Saludos a mi Compadre Alexandre!


miércoles, 6 de junio de 2018

Carta anónima a Julio II tras el ataque de Hernando


“A Vuestra Santidad,
Con motivo de un desacuerdo por la herencia de unas tierras que eran muy mías desde que naciera por derecho y se me fueran arrebatadas en mano por el usurpador Cesare Figura, tuve yo por buen visto no hacer irrupción en la Paz que todos ansiamos, sea sólida en los tiempos venideros, tanto así que busqué el diálogo con mi adversario y nunca se presentó ante tribunal imparcial, si no que aprovechándose de sus contactos fue dado en razón por un jurado comprado a golpe de oro y plata, de manera que elegí beligerar. Para buscarme el triunfo hice el contrato con D. Roberto Paro, condotiero, que puso a su vez otros cuatro caballeros y sus respectivas hordas para defenderme de mi enemigo, Figura. Cosa extraña acaeciera, pues el trabajó alargose durante los más de los meses, y tuvo aún más extraño resultado, del cual sepa Vuestra Merced no tengo yo en ningún grado culpa, pues uno de los caballeros, de nombre Hernando de Ybarra, español, venció en tan alto grado a mi rival que de ello no puede sacarse si no la conclusión de que se ayuda de demonios, pues habiéndose éste guarnecido en el fuerte sin dueño de la tierra de Carosella, considerado impenetrable, logró en el espacio de un día arrancar de cuajo medio bastión y esparcir como migajas las piedrecillas y fragmentos del muro reventado, así como los y restos de metal que llegan hasta media legua fuera de su lugar inicial, puesto que adjunto prueba evidente en el cerrojo arrancado de una puerta yo me encontrase a medio camino de entre Peruggia y el fuerte, dada la magnitud de la explosión. Por tanto me hallo indefenso y obligado a pagarle tan obscuro servicio bajo la ley de los hombres por lo firmado en contrato, no sea la ley de Dios, que yo no soy pecador ni quiero para mí castigo por semejante grado de violencia.
La paz sea con vos,
Un servidor de Firenze.”